Supersticiones o manías
Hola bebitos,
Hoy quiero hablaros de un tema no referente en absoluto a la moda, sino a algo que tenemos en común todos y cada uno de nosotros, algo con lo que me conoceréis un poquito más, os podréis quejar... (jaja). Vamos a hablar de nuestras manías o, si lo queréis llamar de otra forma, nuestras supersticiones.
Tal vez os sorprenda lo que os voy a decir, pero no me considero para nada una persona supersticiosa.
No creo en ninguna de las clásicas supersticiones en las que la mayoría de las personas creen. No creo en que vaya a tener mala suerte si paso por debajo de una escalera o por un andén de obra, o que se me cruce un gato negro por delante en el momento en que voy a cruzar la calle, y eso de dar siete pasos hacia atrás si te pasa... ¡Me niego rotundamente a creer en eso! Aunque respeto a las personas que lo hacen.
No creo en supersticiones pero en cambio si creo en el karma. Al principio no lo tenía en cuenta para nada hasta que una de mis mejores amigas me lo repetía una y otra vez todos los días..., tanto me lo repetía que me lo acabé creyendo. ¿No os ha pasado nunca que estando de broma con un amigo, le habéis pegado o molestado y al segundo os ha pasado como que os habéis dado con la pata de una mesa en la rodilla o os habéis caído de la silla...? A mí sí, muchas veces, por esa razón creo que el karma te devuelve las cosas malas que haces, de igual manera que te devuelve tus buenas acciones.
Tampoco acumulo amuletos de la buena suerte, pero si alguien me regala algo, lo guardo con especial cariño.
Pero debo confesaros... que tengo manías. Por ejemplo, nunca puedo salir de casa, y menos hacer un examen sin mi pulsera de ositos de plata de Tous ni mi anillo de oro de Fina García. Si no lo llevo es como si me faltara algo. Os puede parecer una tontería pero es así desde que formaron parte de mi colección de complementos. También duermo del mismo lado y en la misma posición todas las noches, hago ejercicio y me ducho todos los días a la misma hora, como en el mismo sitio de la mesa siempre...
Creo que todo el mundo tiene alguna superstición o manía, en mi caso la que os acabo de comentar, pero he de decir que más concretamente es como si fuera una rutina de cada día, algo que me ayuda a concentrarme al 100% día a día y enfocarme en lo que realmente tengo que hacer. Lo hago porque creo que es lo mejor para mí misma y que hace que me sienta bien, no porque piense que me va a dar buena suerte.
El éxito llega por el esfuerzo y dedicación que pongas en tu trabajo, no por los objetos que lleves puestos o las maneras que tengas de hacer las cosas.
N.
Comentarios
Publicar un comentario